Método global de lectura de Decroly: qué es y etapas

Hablamos, escuchamos y leemos mucho acerca de innovación educativa en la actualidad, pero para que la educación haya evolucionado tanto en los últimos años no solo son factores decisivos el avance sobresaliente de la tecnología o de la neuropsicología, por ejemplo. No podemos dejar de tener en cuenta a hombres y mujeres pioneras que sentaron antes que nadie las bases de la educación del presente y del futuro. Es el caso de Ovidio Decroly, cuyo apellido pone nombre al conocido como método global de lectura.

Fue este pedagogo, médico y psicólogo belga quien ordenó las ideas y trabajos de algunos hasta dar forma a esta metodología global en los primeros años del siglo XX, allá por 1904, en el Instituto de Enseñanza Especial de Bruselas que el propio Decroly dirigía por aquel entonces.

Lo que propone este método de enseñanza de la lectura a los niños pequeños es abordar esta cuestión prioritaria del aprendizaje en edades tempranas de la misma forma que se les enseña a hablar, a través de unidades con significado completo. Esto es, mediante oraciones completas, que es otro de los sobrenombres con los que se conoce al método Decroly.

Pero antes de profundizar en la metodología concreta, es necesario exponer las líneas maestras de su visión de la educación forjada a partir del desencanto con la educación tradicional de comienzos del siglo XX.

La educación según Ovidio Decroly

Su versatilidad académica y profesional es uno de los factores que explica el contexto en el Ovidio Decroly desarrolló su método global de lectura.  Este está íntimamente relacionado con el movimiento que ya en la época de este pedagogo abogaron por un cambio en la escuela que situara al alumno en el centro de su propio proceso de aprendizaje y no al docente. Es decir, una escuela que priorizará el desarrollo de cada alumno en función de sus necesidades y características —esta es la esencia del proyecto educativo de Agora Portals International School—, que se adaptara a sus ritmos de aprendizaje y no al revés, como ocurría entonces y como siguió ocurriendo durante muchos años en distintos puntos de Europa. Estamos hablando, no hay que olvidarlo, de una propuesta pionera que no ha terminado de cuajar de manera masiva hasta más de un siglo después.

Matizado esto, es necesario recuperar el hilo de la formación múltiple de Decroly para poder entender su método global de lectura, ya que el pedagogo partía del concepto “centro de interés” y de la globalización del conocimiento. En su opinión, una idea se construye de percepciones a las que el ser humano asocia conceptos cada vez más complejos. Esto, a su vez, explica su teoría de que los niños, hasta los 6 o 7 años, perciben el todo antes que sus partes y es después de esa edad cuando pueden acceder al pensamiento analítico. Pero para que este proceso se desencadene, es esencial que el alumno sea el protagonista del aprendizaje, ya que la idea parte de algo concreto que le interesa, no de aquello que le impone el docente. Estos temas de interés para el estudiante es lo que denomina “centro de interés”, que permiten trabajar en él aula de forma transversal, y no de manera aislada a través de disciplinas estancas, no relacionadas entre sí.

Hasta llegar a esta conclusión, Decroly tiene en cuenta no solo el papel del alumno en la educación, sino también factores externos a esta como su contexto, cómo es su realidad y en qué forma le afecta; sus necesidades fundamentales; o el juego como herramienta de aprendizaje. Todo lo citado lo pone Decroly al servicio del proceso de enseñanza-aprendizaje para que esté se pueda enfocar en la práctica y la experimentación.

Para articular su método científico, Decroly diferencia tres fases o etapas de su método global de lectura.

  • Observación: en esta fase inicial, a partir de sus centros de interés, de lo que al niño le interesa y siempre con la ayuda del docente, el alumno adquiere conocimientos. A través de la observación.
  • Asociación: La segunda fase requiere que el alumno construya las asociaciones entre conocimientos que hemos citado previamente. No solo ha de adquirir los conocimientos, sino que adquiere la capacidad de relacionarlos.
  • Expresión: el objetivo de esta fase es conocer el nivel de adquisición y asociación de contenidos por parte del niño. Es una etapa que incluye cuestiones como la expresión oral y gráfica, los dibujos, el juego, o los trabajos manuales que permitan conocer si el niño ha sido capaz de retener y asimilar los conocimientos adquiridos en la primera fase y desarrollados en la segunda

Qué es el método global de lectura Decroly

El método global de lectura de Decroly entronca con su creencia de la globalidad como punto de partida en el aprendizaje de los niños. Para el pedagogo belga, son las frases que emanan a partir de la observación de aquello que ha suscitado su interés la herramienta esencial de su metodología.

Grosso modo, defiende Ovidio Decroly que, a partir de estas frases, los niños son capaces de aislar palabras con las que posteriormente pueden construir nuevas asociaciones. De unas y otras reconocen finalmente sus elementos comunes, que primero son las sílabas y, posteriormente, los sonidos y las letras.

Por lo tanto, en opinión del pedagogo, la lectura no se aprende a través de lecciones mecanizadas y poco motivadoras, sino a través del juego y situaciones cotidianas que parten de la observación. Propone, en definitiva, trabajar la repetición, ejercicio esencial para el aprendizaje de la lecto-escritura, sin que los alumnos sientan que esta existe, y mediante una metodología más reflexiva y comprensiva y menos sistemática e irracional.

En total, Decroly describe cuatro fases de su método global de lectura:

  • Comprensión: se presentan al o palabras y oraciones con elementos que capten su interés, de modo que se acerquen por primera vez al lenguaje escrito motivados y no obligados.
  • Imitación: la segunda fase del método se centra en la grafomotricidad. El objetivo es que copien esas palabras y frases que suscitan su interés para que no solo las reconozcan al verlas.
  • Elaboración: es la fase en la que se asienta el aprendizaje de los dos primeros estadios del método de lectura global. Para ello, se debe insistir en la identificación de palabras y oraciones y en su posterior escritura.
  • Producción: es el momento de añadir comprensión al aprendizaje mecánico de palabras y oraciones. El objetivo es que los alumnos sean capaces de comprender aquello que leen, no solo que sean capaces de reproducir los sonidos.

Aplicación práctica en el aula

En él aula, el método global de lectura de Decroly se aplica sobre todo en las etapas y cursos iniciales de la vida educativa, aunque es aplicable en todas ellas. En cualquier caso, exige al docente una gran capacidad de flexibilidad y creatividad, además de una predisposición por su parte para fomentar el conocimiento desde prácticamente cero, ya que él aula comienza el curso con lo imprescindible, y casi como si fuera un lienzo en blanco, sus paredes se llenan del conocimiento que los niños van adquiriendo, relacionando y, finalmente, asimilando.

En realidad, como ves, la aportación de Decroly a la educación va más allá del método de lectura global, ya que desarrolló su propia metodología de enseñanza.

La propuesta global de Decroly entronca directamente, por ejemplo, con metodologías educativas como el aprendizaje por proyectos, que son tendencia en etapas como educación infantil y primaria, ya que engloban distintos tipos de actividades en un periodo de tiempo amplio, que puede durar incluso semanas, y también evaluaciones que adoptan formas distintas, no solo los tradicionales exámenes.

Además, las actividades que conforman el proceso de enseñanza-aprendizaje, aunque están planificadas por el docente, pueden requerir adaptaciones y cambios si este detecta con el discurrir del aprendizaje que hay otros aspectos del proceso que interesan más a los alumnos, de ahí que sea tan necesaria la capacidad de adaptación y flexibilidad del maestro o profesor.

09 / 06 / 22