Emociones y música: ¿Cómo nos ayuda a liberarlas?

Ya la Real Academia Española en su significado de ‘música’ conecta este arte con las emociones. En su tercera acepción la define como “arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente”.

Aunque a continuación vamos a desgranar cómo la ciencia lleva años explicando la conexión que existe entre música y emociones, basta con pensar en algo cotidiano para comprenderlo. Imagina que estás triste, por cualquier razón. Posiblemente, lo que te apetezca sea escuchar música relajante y olvidarte del problema. Piensa ahora que te han dado una noticia buenísima. Quizás, una de las cosas que más te apetezca sea ir a una discoteca a bailar, o escuchar en casa un poco de música que te ayude a llevar ese ‘subidón’.

Pero, piensa en tus hijos. Están teniendo una rabieta, o están demasiado nerviosos y no sabes cómo calmarles. ¿Les pondrías un poco de música relajante? Y si van nerviosos en el coche, ¿ayudaría a paliar esa sensación su canción favorita, con la que pudieran cantar a todo tren?

La música nos ayuda a desconectar y a volver a conectar desde tiempos primitivos. Podríamos considerarla un ‘código’ presente en muchas culturas a lo largo del tiempo. Incluso, los jeroglíficos que representan la palabra ‘música’ eran similares a los que representaban ‘alegría’ y ‘bienestar’. Y en China, los ideogramas que la representan significan ‘disfrutar del sonido’.

Música y aprendizaje infantil

Un estudio llevado a cabo por la doctora Pilar Dies Suarez, del Hospital Infantil Federico Gómez, en Ciudad de México, ya descubrió hace unos años que aprender música en la etapa infantil ayuda con ciertas conexiones neuronales: “Cuando un niño recibe clases de música, su cerebro completa ciertas áreas en las que están la audición, tareas motoras, la cognición, las emociones o ciertas habilidades sociales”, explica. De acuerdo a sus palabras, la música ayuda en este sentido porque otorga la necesidad de crear más conexiones entre los dos hemisferios cerebrales.

No ha sido la única en conectar música, aprendizaje y emociones a lo largo de la historia. Otro estudio de la Universidad de Chile explicó por qué tocar el violín ayuda a desarrollar la concentración infantil. “De acuerdo a los resultados, un entrenamiento breve en la práctica del violín podría mejorar la atención sostenida y quizás la atención focalizada, que podría facilitar otros aprendizajes”, explicaban los autores en el propio estudio.

¿Cómo utilizar la música para conectar con nuestras emociones?

Ya los ejemplos anteriormente expuestos ayudan a entender que, efectivamente, la música está ínfimamente relacionada con las emociones de las personas. Y, como bien es sabido por todos, la educación emocional debería ser uno de los pilares más importantes de la educación infantil, desde el nacimiento e, incluso, desde el embarazo.

Si los niños crecen con una buena educación emocional de base, en su etapa adulta serán personas resolutivas, con gran capacidad para hacer frente a cualquier problema y para adaptarse a cambios. Además, crecerán teniendo empatía y amor por los demás.

Desde la etapa de las rabietas, la música puede hacer mucho por los padres: puede ayudarlos a calmar al niño. Basta con poner una melodía tranquila para que el peque empiece a calmarse.

Pero es que, aparte de ello, la música es perfecta para reducir los niveles de estrés. No lo decimos nosotros: es la conclusión a la que llegaron varios autores en 2016. En concreto, con su investigación científica lograron entender que la creación de música (por ejemplo, cuando los niños tocan algún instrumento), reduce los niveles de cortisol, la principal hormona del estrés.

Y es que, además de ello, aprender música ayuda a trabajar el autocontrol y el conocimiento de las emociones en la infancia. La música, en concreto, ayuda a los pequeños a exteriorizar y ser conscientes de palabras relacionadas con las emociones que pueden entenderse a través de la música. De esa manera, les ayuda a entender y explicar lo que están diciendo sin necesidad de utilizar las palabras, así que es perfecta para la estimulación temprana de los niños.

Musicoterapia: conectando emociones y música

La web oficial de la Musicoterapia define esta palabra como “el uso de la música y de las actividades musicales en un contexto terapéutico con el objetivo de estimular, mejorar o recuperar el correcto desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional de los niños”. De acuerdo a la misma fuente, esta terapia tan curiosa tiene como objetivo potenciar las funciones de las personas para que logren una mejor integración y mejor calidad de vida.

Aunque, como vemos, es una terapia, los niños la practican en el colegio desde que son pequeños: cuando aprenden a tocar un instrumento o cuando utilizan la música como vehículo de aprendizaje (por ejemplo, aprendiendo el abecedario a través de una canción), entre otros.

Los beneficios de la musicoterapia son casi infinitos. Pero, sin duda, queremos quedarnos con uno de los más destacados: la musicoterapia ayuda a aumentar el autoestima y el desarrollo de la educación emocional. “Esta terapia ayuda a expresar las emociones, además de evocarlas y provocarlas, por lo que es una herramienta útil en educación”, explica el Instituto Superior de Estudios Psicológicos.

19 / 05 / 22