En Agora Portals International School tenemos el secreto para repasar matemáticas de manera divertida en verano

Sabemos que, en muchas ocasiones, las matemáticas son una de las materias que más rechazo producen en los pequeños. Pero, ¿te has parado a pensar que, quizás, repasarlas de una manera alternativa puede conseguir que se enganchen a los números? En Agora Portals International School sí lo hemos pensado y creemos que las vacaciones de verano son una época perfecta para conseguirlo.

‘¡Odio las matemáticas!’. Seguro que en algún contexto de tu vida te has encontrado, al menos una vez, con esta afirmación. Una afirmación que demuestra el ‘odio’ a las matemáticas y que es tan común en la sociedad y que lo ha sido tanto a lo largo de diferentes generaciones que, incluso, ha llamado la atención de la ciencia. Tanto es así que algún que otro estudio científico parece haber dado con el origen del conocido como odio matemático que tan de cabeza trae a muchas familias durante el curso escolar y las vacaciones.

Según el estudio Aspects of Children’s Mathematics Anxiety (Aspectos de la ansiedad matemática infantil), llevado a cabo hace unos años por la investigadora Karen Newstead, este odio encuentra su origen en la tensión y la ansiedad que produce en los pequeños tener que retener el entendimiento numérico y la necesidad de resolver problemas. Pero, no por una temida insuficiencia intelectual que lleve a no hacerlo bien, sino por la presión social de tener que demostrar que saben hacerlo delante de todos sus compañeros. «Hacer que los niños resuelvan las operaciones en una pizarra, delante de todos sus compañeros», aseguraba la autora del estudio.

Además Jo Boaler, profesora de matemáticas en la Universidad de Stanford, asegura que el método de enseñanza actual no ayuda nada a que los estudiantes desarrollen el gusto por la asignatura. Según su punto de vista, la enseñanza de esta materia se basa demasiado en el procedimiento y cálculo y poco en el entendimiento, por tanto el estudiante repetirá como un papagayo las operaciones sin entender bien por qué ha de hacerla.

Repasando matemáticas a través del juego

Teniendo en cuenta estas dos aportaciones expertas, podríamos pensar que incluir el juego en el aprendizaje de matemáticas sería todo un acierto. No estamos aquí para cambiar ningún modelo educativo, pero sí para dar una serie de recomendaciones de cara a seguir repasando contenidos matemáticos estas vacaciones de verano.

Aunque la principal tarea de los peques durante estos meses ha de ser descansar, podemos aprovechar algunos tiempos muertos para conseguir despertar ese gusto por los números. ¿Cómo? Ofreciéndoles desarrollar alguno de los siguientes juegos. Son aptos para familias o para niños de diferentes edades así que, ¡no hay excusa que valga para repasar matemáticas en verano!

  • Operaciones acuáticas: con ayuda de los peques recopilaremos un montón de pequeñas piedras sobre las que, posteriormente, pintaremos números. Un número del 1 al 10 en cada una de ellas. Si tenemos 30, pues dibujaremos 3 veces los números del 1 al 10. A continuación, las tiraremos por toda la piscina, intentando que caigan bocabajo. Ahora pediremos a los peques que, en, por ejemplo, 20 segundos, recopilen todas las piedras posibles. Al salir, cada uno sumará, restará, multiplicará o dividirá (esto va a gusto del que ponga las reglas del juego), todas las piedras conseguidas. El que obtenga la mayor puntuación habrá logrado ser el vencedor.
  • Mirando a través de las gafas matemáticas: cuando lleguéis a vuestro destino vacacional, pide a tu hijo que mire a su alrededor y que identifique todas las formas geométricas que encuentre a su vista. Luego las tendrá que clasificar junto a ti.
  • Un obrero con mucha ciencia: ¿Vais a ir a la playa? Seguro que no se olvida de su cubo de arena. Así que vamos a aprovechar que no lo soltará durante toda la estancia para repasar matemáticas juntos. ¿Observas que tu hijo quiere hacer el castillo de arena más grande del mundo? Entonces proponle que calcule cuántos kilos de arena va a necesitar partiendo de una base: su cubito lleno de arena pesa 0,5 kilos. Si utiliza 20 cubitos… ¿cuántos kilos de arena habrá empleado?
  • Sumando matrículas: si este juego les parece interesante, corren el riesgo de ‘engancharse’ y seguir practicándolo durante toda su vida. Aprovechad vuestros trayectos en coche para hacer cuentas matemáticas con las matrículas de los vehículos que veáis a vuestro alrededor en la carretera. ¿Cuánto suman las cuatro cifras de la matrícula que os acaba de adelantar? ¿Y si sumamos las dos primeras cifras y restamos las dos segundas de la matrícula del coche que va justo delante de vosotros? ¡El camino será mucho más ameno!
  • ¿Cuántos pasos tienes que dar de casa a la piscina? Si el niño ha estado aprendiendo los números durante el curso escolar, podéis aprovechar ese pequeño trayecto caminando para pedirle que cuente los pasos necesarios hasta llegar al destino.
13 / 08 / 21