En Agora Portals International School conocemos la importancia de aprender chino mandarín en la infancia

¿Y si te dijéramos que si tus hijos aprenden chino mandarín durante su infancia serán ciudadanos más globalizados en el futuro?

Todos tenemos claro que el cerebro es mucho más moldeable al inicio de la vida que cuando alcanzamos la etapa adulta. De hecho, es bien conocido el dicho que dice que los niños ‘absorben los conceptos como esponjas’. Un dicho popular con el que están de acuerdo varias investigaciones científicas, como esta publicada en la revista ScienceDirect que dice la infancia es el mejor momento para aprender idiomas.

Aunque el inglés es el idioma por excelencia, no es el más hablado del mundo. El primer puesto del ranking lo ocupa el chino mandarín, hablado por más de 1.000 millones de personas. Conscientes de que la sociedad china adquiere cada día más importancia en un mundo globalizado, queremos que nuestros estudiantes se integren al máximo posible y es por ello que, en nuestro fiel compromiso con el multibilingüismo, ofrecemos, entre otros, formación en chino mandarín. De hecho, nuestros estudiantes tienen la posibilidad de examinarse para obtener la calificación oficial del Instituto Confuncio.

“No podemos negar el hecho de que la economía china está creciendo de forma abrumadora en la última década. Abrir la puerta a nuestros hijos para que aprendan el chino mandarín es casi una ventaja práctica, especialmente para sus futuras carreras”, nos cuenta la señorita Tsang, profesora de chino en nuestro colegio. A esta ventaja asociada a su currículum futuro, también tenemos que añadir el beneficio desencadenado de  una mayor integración, ya que aprendiendo chino mandarín, nuestros pequeños apreciarán una cultura y una lengua diferentes a las suyas: «China tiene una cultura y una historia muy profundas y fascinantes que seguro que abren el horizonte de los niños», explica nuestra profe.

Un idioma más sencillo de lo que parece

Seguro que te estás preguntando si el chino mandarín no será un lenguaje demasiado complicado de aprender para un niño pequeño. Y es que, su alfabeto es completamente diferente al nuestro y, por lo tanto la escritura se vuelve algo más complicada. Además, a priori puede parecernos una lengua con una fonética un tanto difícil. Pero nada más lejos de la realidad: «el chino mandarín es un idioma muy pictórico formado por miles de caracteres (que no alfabetos) y por cuatro tonos diferentes», nos cuenta la señorita Tsang.

Así, en las clases del Agora portals International School, los peques aprenden chino mandarín a través de los juegos intencionados, las canciones, los ejercicios adaptados a sus capacidades y las actividades divertidas. «Los niños deben sentirse comprometidos para poder aprender», dice. En definitiva, una forma de aprender que sigue al pie de la letra la metodología de nuestro centro, en la que el alumno es el protagonista de su propio aprendizaje y en la que el profesor se convierte en un motivador y guía para conseguir que los estudiantes encuentren por sí mismos las soluciones a los problemas que se plantean.

En el aprendizaje de chino mandarín, concretamente, la profesora Tsang sigue una metodología basada en el Game Based Learning o Aprendizaje a través del Juego. Y es que, en el juego, docentes y familias podemos encontrar una estupenda herramienta para afianzar conceptos. Ya lo dijo Jean Piaget: «los niños y niñas no juegan para aprender, pero aprenden porque juegan».

Aprender chino mandarín en la infancia ‘conecta’ el cerebro

Los beneficios de aprender chino mandarín en la infancia no se reducen, ni mucho menos, a una mayor integración en el mundo futuro de nuestros hijos. También reporta ventajas en su desarrollo cognitivo.

Y es que, este idioma ayuda a trabajar los dos hemisferios cerebrales al mismo tiempo. Al menos, así lo cree una investigación científica llevada a cabo por expertos de Wellcome Trust, quienes descubrieron que los hablantes de chino mandarín usan el hemisferio derecho y el izquierdo al mismo tiempo al hablar su lengua. Sin embargo, los hablantes de idiomas anglosajones solo usamos uno.

Esta afirmación encuentra su origen en el hecho de que el chino mandarín es un idioma donde la fonética es muy importante: una palabra cambia su significado dependiendo de la forma en que sea pronunciada. Por lo tanto, al necesitar interpretar la entonación de lo que se está diciendo, la persona necesita utilizar los dos hemisferios.

Chino mandarín y matemáticas: ¿qué conexión guardan?

¿Alguna vez te has preguntado por qué los chinos siempre parecen mejor que nosotros en matemáticas? Sin ir más lejos, China y Singapur llevan años colocándose a la cabeza del Informe PISA en cuanto a la educación de esta disciplina: sus alumnos son los mejores.

Y esto también tiene que ver con su lengua, donde todo se constituye a través del pensamiento lógico. En el chino no hay una palabra específica para decir los números; por ejemplo, 24 en chino mandarín se diría ‘dos-diez-cuatro’. Esto facilita mucho el aprendizaje de matemáticas, incluidos los primeros niveles (sin ir más lejos, a la hora de aprender las tablas de multiplicar).

13 / 04 / 21